diciembre 04, 2014

Ratas Calientes!!!

Desde aquellos días en que con Discoplay, mes a mes, me ilustraba con la imagen de mil y un portadas de discos –muchas de las cuales eran contenedoras para mi de un enigma musical-, la simple contemplación de la imagen de cubierta de Hot Rats despertaba en mi una doble sensación cautivadora; por una parte atracción hacia lo desconocido y el consecuente impulso a descubrir el contenido de lo que reiteradamente había oído enunciar como una ‘magna obra’, y por otra, un cierto sentimiento de prevención de que su contenido pudiese producirme tal descalabro que llegase a hacerme desechar la atrayente imagen icónica con la que, el mejor ilustrador de la obra de Zappa, Calvin Schenkel había conseguido atraerme visualmente.

El séptimo trabajo discográfico y primero en solitario de Frank Zappa llegó a mi colección discográfica quizás en el momento menos idóneo para ser asimilado, cuando las ondas hercianas que vomitaban mis altavoces estaban fundamentalmente conformadas por música de alto watiaje en la que las disertaciones instrumentales eran el objeto menos común.

Enamorarme del contenido de Hot Rats no fue algo que surgiese a primera vista, o mejor dicho, a primera escucha. Willie The Pimp era lo que más se acercaba al rock con el que más familiarizado estaba; la recreación perfecta realizada por dos tipos tan extraños como Zappa y Don Vliet de la historia del típico chuloputas trajeado con pañuelo rojo asomándole por el bolsillo de la americana ceñida, saliendo a la calle desde el interior de un hotel de mala muerte, que tantas veces había visto retratado en las películas del Hollywood de los setenta, fue la que me consiguió anclar al álbum y perseverar en la escucha; aunque en el tema hubiese elementos o instrumentos que no asimilaba a un combo de rock corriente, como el violín que con tanta vehemencia atacaba Sugarcaine Harris.

Poco a poco fui descubriendo en el interior de los temas, en el desparrame instrumental de Mr. Green Genes o en el fraseo blusero de Gumbo Variations la capacidad y las cualidades solistas del propio Frank Zappa a la guitarra; quién, con este álbum, había emergido al mundo del rock and roll como guitar master disertando inagotablemente con escalas pentatónicas, después de seis trabajos discográficos con cuyo contenido argumental se había dedicado a atacar irónicamente el American Way Of Life.

Hot Rats es un crisol de sensaciones, un conglomerado de géneros y estilos, desde el rock más experimental y ecléctico al jazz contemporáneo, así lo ponen de manifiesto tanto las pulsaciones rítmicas del contrabajo que abre Little Umbrelas como los violines que invocan al rock en manos de Jean Luc Ponty, compitiendo en igualdad de condiciones con las guitarras en la construcción de escalas y progresiones. Hot Rats aglutina en sus notas los ecos de la música de su tiempo, reuniendo en torno a él las reminiscencias del sonido de Davis o Coltrane y la brillante esencia británica musical de los Stones.

Un álbum al que es difícil acercarse, pero del que cuesta separarse una vez contactaste. Decididamente vanguardista, incluso para estos tiempos.

4 comentarios :

Alex Palahniuk dijo...

Hot Rats es que era tremendo. Uno de los muchísimos picos creativos del de Baltimore. Hoy, en su honor me he pinchado en vena el Waka Jawaka y el The Grand Wazzo; y hoy, quizá caiga éste. Un abrazo, Aurelio. Cuídate.

Gonzalo Aróstegui Lasarte dijo...

Pues a mí me enganchó desde la primera escucha, Aurelio. Una obra tan abrumadora como "Bitches Brew" o "Tago Mago", de ésas que nunca acabas de conocer. Gran reivindicación.

Un abrazo.

Addison de Witt dijo...

Pues yo no he sido capaz de empastar con Zappa y te aseguro que lo he intentado en varias ocasiones.
Que recuerdos de los boletines del BID.
Abrazo.

Aurelio dijo...

Sin duda que lo era, Alex, y no desmerece con el paso del tiempo y el número de escuchas.

En alguién a quien le gusta tanto el jazz como a tí, Gonzalo, es natural que enganchase a la primera, aunque para quien viene exclusivamente del rock -como yo en el momento de conocer a Zappa- supone un cambio sustancial dificil de asimilar...

Adi, te pasa lo mismo que a mi con The Black Keys, por ejemplo... Cuando no entra no entra...

Un abrazo a los tres y buen finde.

Quizás también te interese...

 

historias de rock & roll © 2010

Blogger Templates by Splashy Templates