Seguro
que cuando escuchamos hablar de Hillbilly a más de uno nos viene a la mente el
nombre de Seldon Hank Williams, como figura actual más representativa del
genero, aunque a poca distancia en el recuerdo presente también tengamos en
cuenta la de los Outlaw Carnies, y, por supuesto de quien les comanda, Bob
Wayne. No se si Johnny Cash le salvaría la vida, como se sirve asegurar
reiteradamente, apartándole de un camino de perdición plagado de adicciones;
pero la esencia de la música del legendario músico de Arkansas, emana por los
monitores cuando la aguja rasca los surcos de Till The Wheels Fall Off.
Descarnada
narración quizás autobiográfica de rutas infinitas por carreteras perdidas y
autopistas a los mandos de un Sterling; de correrías por tugurios plagados de
rednecks , en los que no es recomendable bajar la guardia ni ante la presencia
de unos ojos bonitos; de vivir al límite entre ciudad y ciudad contando
historias con una guitarra entre las manos.
El núcleo de los Outlaw Carnies ha desaparecido de los títulos y de lo créditos,
ejerciendo para la ocasión de multi-instrumentista, a los mandos de guitarrra,
sitar, flauta y dobro, Andy Gibson; Billy Contreras al violín; Charlie Cushman,
banjo; Dave Roe, bajo y Jerry Roe,
batería; pero no la esencia de la sección rítmica y del sonido del que se nutre
habitualmente la música de Wayne. Los ritmos recios, entretejidos por violin,
pedal y guitarra, dan poca tregua a los medios tempos, y salvo las excepciones
de Wives of Three, Liza o Lost Vegas , el frenesí de los textos se refleja en
la música. A destacar además de los nombrados, el que da título al álbum Till
The Weels Fall Off o el idiosincrático Spread My Ashes On the Highway junto con
la colaboración con HanK III All My Friends.

Música
de las montañas, en la voz y a manos de un vaquero en esencia y un hardcore punk en actitud, empeñado en mantener
en alto el pabellón del country rock actual y en perpetuar el legado de Waylon
Jennings, Johnny Cash o Hank Williams, tanto para las generaciones actuales como
para las venideras.
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