agosto 24, 2011

¡Soy un hobo...!


Uno de esos días calurosos y húmedos de verano en la que la mejor forma de sofocar las inclemencias del tiempo es sumergirse en las aguas cálidas del Mediterraneo y disfrutar de un poco de lectura bajo la sombrilla, estuve ojeando Popular 1, y como por arte de magia o algo de ‘love at first feel’ hice conexión visual con un artículo de un tipo que, tanto por su aspecto, como por lo que comentaba en la entrevista, me pareció interesante.

El impulso fue inmediato al regresar a casa. Encender el ordenador y bucear por YouTube para ver lo que querían ver mis ojos y oír lo que querían escuchar mis oídos. Y en verdad he decirlo el resultado fue impactante.

Pueda que sea paradójico descubrir a alguien que le ‘enferma el mar’ leyendo unas páginas en la línea de costa, pero así ha sido mi primera puesta en contacto con Steven Gene Wold, mejor conocido por Seacsick Steve; un tío peculiar en todos los sentidos.

Esta mezcla espectacular de Howlin’ Wolf, Bob Diddley y Hank Williams, queda boquiabierto a cualquiera al verle cantar, acariciando con el slide su guitarra eléctrica de tres cuerdas afinada en abierto, su guitarra acústica o un artefacto construido con una lata de gasolina y un palo, en el que a modo de guitarra electrificada figura una sola cuerda; acompañándose a la percusión con un cajón de madera, adornado con la matricula de un ciclomotor, que golpea con el pie.

Lo de Steve no es nuevo, aunque para algunos, como yo, sea un descubrimiento. Hobo de los pies a la cabeza, como le gusta definirse, ha compartido vecindario en su juventud con bandas, como Grateful Dead, o cantantes, como Janis Joplin. Californiano de nacimiento y Británico de adopción, ha dedicado su vida a vagabundear productivamente. Su deambular le ha llevado tanto a trabajar como jornalero en algunas granjas de los ‘Estates’ como a producir música ‘indie’ en Olympia, cerca de Seatle, coincidiendo este periplo de su vida con la explosión del Grunge.

Su salto al mundo de la creación musical y al mercado discográfico ha sido relativamente reciente (sobre el año 2004), ya emigrado al continente Europeo y asentado en las Islas Británicas, que, desde hace tiempo, se han convertido en su domicilio más o menos habitual.

En su último trabajo No puedes enseñar nuevos trucos al perro viejo (You Can't Teach an Old Dog New Tricks) ha contado con la colaboración de John Paul Jones, quien le ha acompañado en algunos shows, al bajo.

Una pena no haberle conocido antes y poder haber disfrutar de su música y de sus historias en el último BBK, en el que compartió cartel, como bien sabréis con los Black Crowes.

Era un descubrimiento que quería compartir y en el que quiero seguir profundizando, cuando se me pongan a tiro este You Can't Teach an Old Dog New Tricks o cualquiera de sus anteriores álbumes.



4 comentarios :

ROCKLAND dijo...

Curiosamente lo estoy escuchando estas últimas semanas a la hora de desayunar, je,je.
Se nota que es un álbum hecho con el corazón y que toca lo que más le apasiona como es el blues añejo.
Tengo pendiente escuchar sus obras anteriores peor todo se andará.

Salduos.

ROCK´N ROLL OUTLAW dijo...

Tomo nota, amigo. Me has convencido.

¡Saludos!

Aurelio Pérez dijo...

Este tio creo que es sencillamente genial, tanto desde el punto de vista músical como desde el personal, según he podido apreciar en alguna entrevista que he leído o escuchado.

Saludos.

paulamule dijo...

Yo también lo acabo de descubrir y he de decir que este disco me tiene totalmente enganchada. Me encanta.
Salud.

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