febrero 20, 2015
La Verdadera Historia de Frank Zappa - Memorias (2014).
enero 16, 2015
Derribando cliches...
Han
pasado muchas ‘lunas y soles’ por el horizonte desde el verano de 1966 en el que
Freak Out! vió la luz; tantos como
para las cosas hallan cambiado tanto –aunque no demasiado con respecto a
algunas de las cuestiones satirizadas por el álbum- que hoy día sería impensable la publicación
de un disco con contenidos similares, y aunque a la primera entrega del tándem iconoclasta
Zappa/Collins pudiésemos calificarla de demasiado
sesuda, a fecha actual continua siendo una muestra latente de la relevancia
social que la música llegó a tener, y de sus cualidades como compañera de
reivindicaciones y cauce de la lucha contra la injusticia social.diciembre 04, 2014
Ratas Calientes!!!
enero 23, 2014
Zappa Picks.
octubre 17, 2013
Freak Power vs. Flower Power.
Cada vez que recupero este disco, no se cual es el resorte que me lleva a recuperar su antagonista musical, We’re Only In It For The Money, de los Mothers of Invention. Bueno, creo que si se cual es el resorte y me apetece contarlo.
De sobra soy
consciente de que Frank Zappa, tanto
con los Mothers of Invention como sin
ellos, no es un músico al que habitualmente recurra el aficionado musical, ni
que el We’re Only In It for The Money
sea una obra fácilmente accesible, musicalmente hablando, pero es un pedazo de
realidad que, creo, complementa perfectamente la ilusoriedad del St. Peppers
Lonely Hearts Club Band. Aunque para buen juicio individual, ante el festival de palabras anterior, la mejor opción siempre es escuchar y decidir.
noviembre 16, 2011
Joe`s Garage Acts I, II y III.
Si tratase de definir este álbum como una 'opereta rock' en tres actos, estaría cayendo en el error de atribuir a un solo disco del genio de Baltimore esta categoría, cuando cada uno de sus más de sesenta álbumes (casi setenta) son un eslabon que forman cadena continua que gira en sinfín, movidos por la fuerza centrífuga imbuida por la 'continuidad conceptual', una serie de conceptos que aparecen a través de toda su discografía que enlazan significativamente a todos entre sí.La ambientación no escatima en detalles y relaciones escabrosas (típicas del universo Zappa), utilizando a groupies, al coro católico femenino parroquial, a una aspirador que acaba de salir del armario, para no dejar titere con cabeza, sacudiendo estopa a todo el 'establishment' que intenta sembrar de estupidez la mente humana: la cienciología, la iglesia, la industria musical, el poder político.
Sin dejar ningún detalle para lo imprevisto, las letras (están traducidas al castellano en el 'Tercer Poder', una página fantástica en castellano, mantenida por Román García Albertos, en la que se puede encontrar numerosa info de Zappa) han sido concebidas para echarse unas risas y olvidarse de la monotonía. Son piezas claves del puzzle, para mí, los temas 'Joe`s Garage', 'Catolic Girls', 'Why Does it Hurt When I Pee?', 'A Token of my Extreme' y 'Don't Work for Yuda'. También hay grandes y extensos solos de guitarra (marca de la casa) en el acto tercero, en temas como 'Keep it Greasy', 'Outside Now' o 'Watermelón in Easter Hay', quizás de los mejores recojidos en la discografía de Zappa.septiembre 07, 2011
¡Zappa en mis zapatos...!

Los primeros acordes que escuché de su música, fueron los de Titties & Beer, un día de invierno, cuando en casa de un amigo, pusimos en la pletina de su hermano el ‘Zappa in New York’ , y los pocos segundos que estos duraron, no bastaron para que me
hiciese una idea de que era lo qué estaba degustando; pues presidian otras urgencias en aquellos tiempos, como escuchar el primer disco de los Outlaws, que resplandecía en las estanterías.
Unos meses después, en una de mis primeras visitas a Barcelona y a la calle Tallers, entre las estanterías de una tienda, de las muchas que había en aquella época, vi el ‘You are what you is’ y decidí quedármelo, descartando otras opciones que tenía delante, como ‘High Voltage’ de AC/DC, a los que recuerdo estar muy enganchado aquel año. No se si la elección no fue la idónea o mi concepción de la música lo suficiente madura, pues sufrí tal desencanto, con aquel non-sense de notas y palabras, que me hizo aparcar mis intenciones de seguir profundizando en esa música y seguir con la que estaba más familiarizado.
Unos cuantos años después, cuando mi catálogo musical era lo bastan
te amplio en estilos y bandas, y mis horizontes musicales se ampliaban en busca de nuevos sonidos, recuperé esa cassette que tenía olvidada y casi escondida. Un poco más puesto en mi inglés escolar, estuve leyendo acerca de ese álbum, supe el significado de lo que escuchaba y conecté, no tanto con la música, como con la idiosincrasia de las letras. Mis siguientes experiencias fueron ‘Hot Rats’ y ‘Zappa in New York’ , y de ahí al infinito… Aprendí a apreciar las progresiones disonantes, los tempos cambiados, lo solos infinitos, la falta de secuencialidad de las estructuras y la mordacidad de las letras.
Supe entonces, que este primer sentimiento de rechazo, transformado ya en admiración, me había adentrado en un mundo de melodías discordantes con las que disfrutaba, y que, con la música de Zappa, mis ‘rencillas’ musicales habían desaparecido a la hora de probar a degustar otros estilos musicales en los que todavía no me había adentrado, y que, también, me esperaban para deleitarme.
Zappa es un músico que teniendo mucho que ver con el rock and roll, no tiene nada que ver con él, tiene mucho que ver con el jazz pero no tiene nada que ver con él, tiene que ver mucho con la música culta pero no tiene nada que ver con ella, es una contradicción continua como la que produce su música en un primer acercamiento; su obra es compleja y está bajo el sino de la asimetría y de la mordacidad.
Zappa compositor, filósofo iconoclasta, músico de rock, de jazz, de blues, clásico, incluso político, ha dejado un legado musical tan amplio, que, me permite, cuando sufro de saturación (bien entendida) de rock and roll, evadirme de lo ‘convencional’ (en sentido positivo), al ‘pinchar’ cualquiera de sus obras en el reproductor de turno.
Así mi primer sentimiento, con el paso del tiempo, se ha convertido en admiración y ahora siempre llevo conmigo a Zappa… ¡hasta en mis zapatos!.
julio 07, 2011
¡Cierra el pico y toca la guitarra!

Quizá la concepción de la música de Zappa esté influenciada por los modos y formas de ambos (a quienes admiraba profundamente), pero también por el espíritu innato de ruptura con los valores tradicionales de la sociedad americana. Con su música (o mejor sería decir composiciones) rompe esquemas, estilos, contenidos y con el cliché típico del mundo de la canción y del rock and roll (introducción-letra-estribillo-letra-estribillo-solo de guitarra-letra-estribillo...), lo que supone que, escuchando cualquiera de sus más de 60 álbumes, apreciemos que hemos pasado por todos los estilos, desde una pieza clásica, a blues, jazz, electrónica, rap o cualquiera otro estilo que nos podamos imaginar.
Alguno de sus álbumes estén dedicados a un género o contenido concreto y en este post voy a hacer una breve semblanza de los trés que hasta la fecha están dedicados única y exclusivamente a 'solos de guitarra': el triple 'Shut up' n play yer guitar', el doble 'Guitar' y al tercer y último publicado hasta la fecha 'Trance-Fusión'.

Al igual que su concepción del universo musical era distinta, también lo era el modo de composición, utilizando a menudo métodos alternativos, por lo que en algunos de sus álbumes, completamente o temas concretos, están grabados en el estudio de su casa (UMRK - Utility Muffin Research Kitchen) a base de overdubs, extrayendo partes de temas grabados en directo o estudio y mezclandolos a modo de collage sonoro. Estos tres álbumes de los que hablo están realizados de este modo: son solos interpretados en directo y extraídos de las extensas divagaciones con la guitarra a que acostumbraba en sus conciertos.
Si quieres darte una hartada de guitarra solista no tienes más que poner cualquiera de los trés álbumes (quizás los tres sean demasiado para escucharlos seguidos) y experimentar con el universo musical de Zappa, que nos desplaza en ellos, guitarra en mano, a través del jazz, el blues, el rock...
De 'Shut up' n play yer guitar' me gustaría extraer para que podáis escuchar dos temas: Heavy Duty Judy y y Variations on The Carlos Santana Chord Progression.
Heavy Dutty Judy
Variations on The Carlos Santana Chord Progression
En el primero podéis escuchar la potencia de la distorsión y la wah-wah, la pentatonía clásica de sus escalas y el fraseo rápido de los dedos sobre el mástil. En el segundo, el tempo y ritmo sostienen un solo que podía haber sido ejecutado por Carlos Santana, perfectamente, en el que apreciamos la similitud en la armonía con las escalas de éste último, aunque en este punto y de manos de Zappa se asalta el sonido latino de Santana con variaciones jazzisticas.
En el segundo, Guitar, que contiene uno de los pocos temas premiados con un Grammy (Sexual Harassment in the Workplace), me quedaría con el que cierra el mismo, It ain't necessaryly the Saint James Infirmary cuya base es el tema de Gershwin/Hayward y en el que Zappa llena la base con un fraseo melódico del blues con tintes jazzisticos.
It ain't necessaryly the Saint James Infirmary
Del tercero Trance-Fusión me quedo con el potente solo rockero que emana de Bavarian Sunset, en el que se mezclan el fraseo acelerado y la evocación musical de melodías paradisiacas.
Bavarian Sunset
En cualquiera de ellos no hay nada prefijado o pre-elaborado, son fruto de la improvisación absoluta que eleva a Zappa, también, a la categoría de genio de la guitarra.
Tres álbumes recomendables sin duda, pero por los que yo no empezaría, si nunca hubiese escuchado un álbum de Frank Zappa y estuviese interesado en adentrarme en su mundo musicial, en cuyo caso empezaría por otros, como Fillmore East June'70 o Chunga's Revenge, que puede que se acomoden más, en cierto modo, al sonido convencional del rock and roll.
Saludos.
Una página, en castellano, de obligada visita si quieres conocer, algo más, a cerca de Frank Zappa:









60’s, 70’s, 80’s, 90’s… blues, reggae, jazz o rock’n’roll; que más da el ‘son’ pues lo que realmente importa es la ‘emoción’.