Es muy posible que si se hiciera una encuesta
entre un nutrido grupo de amantes del rock and roll, a cerca de cuantos poseen dos copias del mismo álbum, la media sería alta en cuanto aquellos
que dirían que si por distintas razones: hacerse con una versión en cd para
disfrutarla en el coche, hacerse con otra en vinilo para disfrutar, además de
la música, de la cubierta y encartes, de nuevas ‘linner notes’ etc… Siempre hay
una razón u otra que sirve de motivación al discómano empedernido y aunque, en
numerosas ocasiones nos hayamos arrepentido de doblar un álbum de nuestra
discografía particular, en otras muchas nos hemos congratulado con la elección…
El riesgo de desilusión ha sido más bien bajo
al hacerme con mi segunda copia de
Brothers
and Sisters, pues mi primera copia era una cassette con más de 20 años que
tuve que ripear para poder escucharla, y el grado de satisfacción ha sido
superior, al poder por fin disfrutar del disco en mi reproductor HI-FI, aunque la gozada principal ha sido el placer de escuchar el segundo disco de outtakes
y ensayos que se acompaña a esta estupenda edición DELUXE que acaba de ver la
luz en escasas fechas.

Bien conocido es que los Allman Brothers, tras
la trágica desaparición de Duane, buscaban la manera de acoplarse para seguir
adelante en su línea argumental-musical.
Dickey Betts asumió la tarea de trabajar como ‘doble guitarrista’ mientras la
banda seguía girando como quinteto tras la publicación del póstumo
Eat a Peach.
El nuevo rol no era fácil de asumir para Betts, que debía adaptarse a brillar
con la slide cuando no era, ni por gusto ni habilidad, una técnica que
dominase; la banda necesitaba un nuevo solista que mantuviese el interplay
típico de los Allman, pero era difícil encontrar un guitarrista que pudiera
eclipsar la sensibilidad de Duane. En este tiempo Gregg grababa su primer álbum
en solitario,
Laid Back, en los
Capricorn de Macon, dónde doblando los teclados de Gregg, al piano, participa
el pianista de sesión Chuck Leavell…
El trabajo en los meses pasados con Leavell
sugiere en Gregg la idea de utilizar un piano como segundo instrumento solista
para mantener el clímax musical y para descargar a Betts, sobre todo en las
actuaciones en vivo, dejándole una posición más relajada. La propuesta llegó
pronta al resto de los miembros de la banda y ante la expectativa de que la
incorporación fuese una evolución más dentro del sonido, aceptaron la propuesta
y el teclista de Birmingham, fue llamado a la vecina
Macon para las sesiones de grabación de Brothers
and Sisters.
Publicado
en 1973 por Capricorn con unas bonitas fotos en la cubierta y contra cubierta de
Vaylor Trucks y Brittany Oakley, tiene una significación un tanto agridulce,
pues al mismo tiempo que supone una apuesta de una banda por seguir
evolucionando tras la pérdida de uno de sus elementos vitales, supone la
pérdida de otro de los miembros originales de la banda, Berry Oakley, que en
una emulación trágica de la propia muerte de Duane, fallece en un accidente de moto
a los pocos meses de comenzar la grabación de éste disco.
A
parte de estos apuntes biográficos, que ante todo quieren servir para evitar, tanto a
neófitos como experimentados, acudir a la Wikipedia musical,
Brothers and Sisters es un albúm que lo dice todo por si mismo,
tanto dentro de la línea histórica de la banda como en la del propio rock and
roll, con clásicos atemporales como
Come
and Go Blues, Ramblin’ Man, Jessica, Wasterd Words o Southbound.
Esta
Edición DELUXE añade el placer de poder
escuchar la grabación de las jam sessions en los estudios de Macon, de las que
se extraen unos cuantos clásicos más de la banda como
Trouble No More, One Way Out, I’m Gonna Move To The Outskirts Of Town o
Done Somebody Wrong, o una versión
instrumental de la fantástica
Southbound (entre
otros)
, y alguna outtake como Double
Cross o Early Morning Blues, llenas de ese ‘mojo’ especial cautivador de la
banda, y que fueron grabados en unas sesiones que sirvieron de pre-producción
de este
Brothers y, sobre todo, de
entrenamiento musical para acoplar al sonido de la banda tanto los teclados de
Chuck Leavell como el bajo de Lamar Williams, y para situar a colaboradores
eventuales, como Les Dudek (Boz Scaggs, The Steve Miller Band…), en el halo
argumental de los Allman.
Una
compilación disfrutable de principio a fin… la cual me gustaría que abriese la
puerta a otras revisitaciones de material notable, como particularmente lo es
para mi ese fantástico álbum de la era Capricorn, grabado en varias salas,
entre las que figura el Winterland de San Francisco, Wipe the Windows, Check the Oil, Dollar Gas.