El mejor modo de extraer todos los matices de la música es para mí, sin duda, asistir a un concierto. La puesta en escena, la capacidad instrumental y/o vocal de los músicos, la ausencia de 'trucos de producción', e incluso, el ambiente proporcionan una sensación que, aunque lo intentemos, es dificil de extraer de la 'fría' escucha de música enlatada.
Me gusta asistir a conciertos, independientemente de que conozca poco, mucho o nada a las bandas que voy a ver; quizás por las pocas oportunidades que se brindan por aquí para hacerlo. Hay veces que me sorprenden y deleitan, y otras, en las que aun disfrutando como buen musicomano que soy, se me hacen largas y tediosas, pero nunca considero que he tirado el dinero a la 'basura'. No quiero decir con esto que se me pueda sorprender viendo un 'bolo' de presentación del último disco de Chenoa, pues hay ciertos nombres que, sin conocerlos a fondo, no me confunden y cuando decido a ver alguna banda o solista nuevo para mi, el dinerito que suelo poner en juego es más bien poco, siempre teniendo en cuenta que el estilo musical esté dentro de mis preferencias.
Llegados a este punto, me gustaría suscitar algunas cuestiones, para saber un poco lo que piensan los demás de está cuestión.
Llegados a este punto, me gustaría suscitar algunas cuestiones, para saber un poco lo que piensan los demás de está cuestión.
¿Es necesario para asistir a un concierto conocer toda o parte de la discografía de una banda?¿Está el disfrute más asegurado de esta forma?¿Asistir a un concierto es una forma de conocer nuevos valores y ampliar horizontes musicales?
Hasta ahora si hiciese un balance de lo que he visto, a nivel de satisfacción obtenida, éste sería sin duda positivo, aunque la mayor parte de las veces no ha sido asistiendo a un bolo en concreto. Así he descubierto a grandes bandas que por otros médios se me escapaban, The Brew, The Steepwater Band, The Avett Brothers..., que a lo mejor habría desechado con la simple escucha de uno sus discos.
Creo que el 'vivo' proporciona una dimensión totalmente distinta a la música y que asistir a un concierto es una de las formas de hacer una apuesta de futuro para la continuidad del negocio músical, que tantas satisfacciones me aporta, lo que me impulsa a seguir aplicando mi fórmula particular.
Hasta ahora si hiciese un balance de lo que he visto, a nivel de satisfacción obtenida, éste sería sin duda positivo, aunque la mayor parte de las veces no ha sido asistiendo a un bolo en concreto. Así he descubierto a grandes bandas que por otros médios se me escapaban, The Brew, The Steepwater Band, The Avett Brothers..., que a lo mejor habría desechado con la simple escucha de uno sus discos.
Creo que el 'vivo' proporciona una dimensión totalmente distinta a la música y que asistir a un concierto es una de las formas de hacer una apuesta de futuro para la continuidad del negocio músical, que tantas satisfacciones me aporta, lo que me impulsa a seguir aplicando mi fórmula particular.



60’s, 70’s, 80’s, 90’s… blues, reggae, jazz o rock’n’roll; que más da el ‘son’ pues lo que realmente importa es la ‘emoción’.