marzo 17, 2012

Dust Bowl.

 Aunque Joe Bonamassa pueda ser considerado como ‘personaje tímido’ para un amplio grupo de audiencia (no es el único caso, se me vienen a la cabeza  unos cuantos nombres de otros guitarristas notables, como Rich Robinson, por ejemplo), en mayor medida por la sobriedad que demuestra y la escasez de ademanes al subirse a un escenario,  cuando se pone a los mandos de su colección de Gibson’s muestra ampliamente cuan locuaz es dónde realmente ha de serlo, en su trabajo a la guitarra. No hay nada mejor que pinchar Dust Bowl para comprobarlo.

Grabado en el ‘torbellino’ que produce girar continuamente para ofrecer un montón de conciertos por todo el mundo (de ahí el título del álbum, según las manifestaciones que el propio Joe hace en el libreto interior) Dust Bowl es un conjunto de temas que, dejando un poco de lado (no demasiado) al hard rock a que nos tiene acostumbrados en su proyecto paralelo con Black Country Communion, abraza a partes iguales blues y rock, dejando en alguna ocasión, de las notables del disco, sentir la presencia de Miles Davis o de Chet Baker.

Con una carga efectista para abrir los temas, propia a la que utilizan otros ilustres de las seis cuerdas como Steve Vai o Jeff Beck, la locomotora se pone en marcha con Slow Train, dónde el sonido del slide rememora el trabajo de otros notables, como Sony Landreth;  el rhythm and blues guitarrero despega en el álbum cuando se entremezcla su guitarra y su voz con la de John Hiatt desde los primeros acordes de Tennesse Plates; apareciendo el blues en tonos menores enmascarado de rock and roll en The Menaning Of The Blues, y abriendo al modo tradicional con instrumentos acústicos en Balck Lung Heartache. El tema de Walter Jacobs You Better Watch Yourself vuelve a poner sobre la mesa, con majestuosidad, todo el blues que tanto la guitarra como el corazón de Joe Bonamassa son capaces de concebir; mientras la mezcla de trompetas, voces y guitarras que se suceden en The Last Matador Of Bayone  sobrecogen el alma deliciosamente. El tema de Paul Rodgers Heartbreaker con la colaboración de Glenn Hudges sirve para poner en marcha el espíritu del hard rock setentero de los Black Country, mientras la colaboración con Vince Gill en Sweet Rowena pone el punto country blues del álbum aunque en la progresión de acordes impere el segundo sobre el primero.

No se si habrá todavía quién puede dudar de qué Joe Bonamassa tenga la consideración de uno de los mejores guitarristas del rock actual, pero si asi fuese no hay mejor ‘artilugio’ para salir de dudas que Dust Bowl.

Desde su web anuncia la próxima publicación de un DVD/Bluray, que verá la luz el próximo día 27 de este mes, grabado en el Beacon Theater de Nueva York, que incluye algún tema de Dust Bowl y de álbumes anteriores, y cuenta con colaboraciones en directo con John Hiatt, Beth Hart y Paul Rodgers. Estaremos a la zaga.

2 comentarios :

luther blues dijo...

Un violero muy apreciado cuando se mueve por los caminos del rock. Cuando transita por el blues ,en mi opinion deja mucho que desear ,tal ves porque le falte ese disco ciento por ciento blusero que todo guitarrista de esta especie debe tener ...
Un abrazo compañero y buen domingo

KARLAM dijo...

Pues a mi me gusta en sus dos facetas, la mas blues porque innova dentro del estilo (de ahi el rechazo de los mas puristas) y la más rock que tantos otros demandan. Un artista muy completo y prolífico donde los haya. Hay quien lo acusa de soso pero yo prefiero su discrección a que monte un circo pegando saltos.

En cuanto a "Dust Bowl", no lo escuché mucho y creo que va siendo hora de recuperarlo, gracias por la recordatoria. Yo tambien estarë atento a ese DVD.

saludos!

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