noviembre 02, 2011

Slide con frenesí.

No es un producto de la Costa Cantábrica, aunque su nombre se preste para hacer más de un chiste fácil, sino un tipo de la Costa Este Norteamericana, para más señas de Fort Lauderdale (Florida), de ascendencia ítalo/cubana, que ha mamado el blues desde la cuna y que, con tan solo seis añitos, hacia sus pinitos con la guitarra, acompañando los viejos discos de clásicos del ‘Delta’ como Son House, Robert Johnson o Buka White.

Eric Sardinas, hermano de armas y, a la vez, alumno de otro grande de las seis cuerdas, Steve Vai, navega por océanos musicales distintos a su camarada y mentor, aunque paralelos, a los mandos de su dobro y su slide de cristal, a tan gran velocidad que parece estar buscando llegar a algún tipo de meta. Parece que en el blues, al igual que ocurre en el rock and roll, todo está inventado, y aunque la esencia de los doce compases sea elemento fundamental de la música que ejecuta Sardinas, su blues ‘desencorsetado’, visceral y sudoroso, lleva a los derroteros que tiene implícitos el nombre de su banda de acompañamiento, Big Motor.

‘Stick & Stones’ me sitúa en otros ambientes diferentes a los del arquetípico sonido del Delta, en el que la slide suele susurrar alargando las notas deliciosamente, y me acerca a fenómenos musicales más cañeros y potentes, quizás a los del ‘arena rock’ setentero de un Ted Nugent sin taparrabos, en los que el blues se enmascara de rock and roll, conjugando el sonido electro-acústico del dobro con una progresión frenética de acordes de guitarra.

La intro acústica de ‘County Lane’ hace recuperar la serenidad, después de haber recibido la descarga del blues-rock que contienen 'Cherry Wine', 'Road To Ruin' y 'Full Tilt Mama', mientras que 'Trough The Torns', a modo de slow-rock, deja catar el sabor tejano de los fraseos de guitarra. La slide vuelve hacer de las suyas en 'Burnin’ Sugar' y el dobro muestra la esencia más tradicional del blues con 'Ratchel Blues'. Sin dejar resquicios, el álbum cierra con 'Too Many Ghosts', el único del total en clave melódica.

Otro buen disco publicado por Provogue (que está nutriendo su catálogo con una serie de grandes músicos) que asombra, en esencia, por su autenticidad, pues en él se observa cómo, sin tratar de reinventar el blues, Eric Sardinas y Big Motor ponen toda la carne en el asador, interpretando los temas con pura pasión, denotando honestidad y ganas de hacer disfrutar de un rock and roll capaz de revitalizar y poner color a la apatía de un lunes por la mañana. Por lo menos conmigo lo consigue.

Web Oficial de Eric Sardinas: http://www.ericsardinas.co.uk/

Track list.

01. Cherry Wine
02. Road To Ruin
03. Full Tilt Mama
04. County Line
05. Through The Thorns
06. Burnin' Sugar
07. Ratchet Blues
08. Behind The Flight
09. Goodness
10. Make It Shine
11. Too Many Ghosts


3 comentarios :

manel dijo...

Eric Sardinas me impresionó la primera vez que lo ví en concierto. Pero luego cada vez que lo veía, que han sido varias las veces, me gustaba menos. Demasiado pirotécnico, my posturitas y muy preocupado de su imagen. Además sus conciertos se hacen cansinos ya que en hora y media puede interpretar solamente cinco o seis canciones como tenga la noche de dedos fáciles.Mucho mejor en esrudio que en vivo sus discos me siguen gustando bastante. No he catado este último todavía...Saludos.

paulamule dijo...

Aquí le llamamos Eric Parroches, así que con eso te digo todo.
Salud.

Aurelio Pérez dijo...

Manel: Te entiendo. Cuando uno va a ver en directo una 'jam band', como Phish, por ejemplo, es lo que cabe esperar, improvisación a raudales, cosa que no pega demasiado en un combo 'blues-rock'. De todas formas no puedo opinar al respecto, pues ni le he visto en directo ni en ningun video a mayores de lo que tenemos en YouTube.

Paulamule: Ja,ja,ja. Yo había oído Parotxas. Quizás en 'galaico'.

Gracias por leer y opinar.

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