septiembre 07, 2011

¡Zappa en mis zapatos...!

Entré en el universo Zappa siendo aún un adolescente, con la mente llena de rock and roll, presidida por los sonidos de Deep Purple, Led Zeppelin, AC/DC, Rory Ghallagher… y un poco guiado por la imagen que me transmitían las portadas de sus discos, obra de fantásticos ilustradores como Neon Park, Tattino Liberatore o Calvin Schenkel, que veía mes a mes, cuando recibía en mi casa Discoplay.

Los primeros acordes que escuché de su música, fueron los de Titties & Beer, un día de invierno, cuando en casa de un amigo, pusimos en la pletina de su hermano el ‘Zappa in New York’ , y los pocos segundos que estos duraron, no bastaron para que me hiciese una idea de que era lo qué estaba degustando; pues presidian otras urgencias en aquellos tiempos, como escuchar el primer disco de los Outlaws, que resplandecía en las estanterías.

Unos meses después, en una de mis primeras visitas a Barcelona y a la calle Tallers, entre las estanterías de una tienda, de las muchas que había en aquella época, vi el ‘You are what you is’ y decidí quedármelo, descartando otras opciones que tenía delante, como ‘High Voltage’ de AC/DC, a los que recuerdo estar muy enganchado aquel año. No se si la elección no fue la idónea o mi concepción de la música lo suficiente madura, pues sufrí tal desencanto, con aquel non-sense de notas y palabras, que me hizo aparcar mis intenciones de seguir profundizando en esa música y seguir con la que estaba más familiarizado.

Unos cuantos años después, cuando mi catálogo musical era lo bastante amplio en estilos y bandas, y mis horizontes musicales se ampliaban en busca de nuevos sonidos, recuperé esa cassette que tenía olvidada y casi escondida. Un poco más puesto en mi inglés escolar, estuve leyendo acerca de ese álbum, supe el significado de lo que escuchaba y conecté, no tanto con la música, como con la idiosincrasia de las letras. Mis siguientes experiencias fueron ‘Hot Rats’ y ‘Zappa in New York’ , y de ahí al infinito… Aprendí a apreciar las progresiones disonantes, los tempos cambiados, lo solos infinitos, la falta de secuencialidad de las estructuras y la mordacidad de las letras.

Supe entonces, que este primer sentimiento de rechazo, transformado ya en admiración, me había adentrado en un mundo de melodías discordantes con las que disfrutaba, y que, con la música de Zappa, mis ‘rencillas’ musicales habían desaparecido a la hora de probar a degustar otros estilos musicales en los que todavía no me había adentrado, y que, también, me esperaban para deleitarme.

Zappa es un músico que teniendo mucho que ver con el rock and roll, no tiene nada que ver con él, tiene mucho que ver con el jazz pero no tiene nada que ver con él, tiene que ver mucho con la música culta pero no tiene nada que ver con ella, es una contradicción continua como la que produce su música en un primer acercamiento; su obra es compleja y está bajo el sino de la asimetría y de la mordacidad.

Zappa compositor, filósofo iconoclasta, músico de rock, de jazz, de blues, clásico, incluso político, ha dejado un legado musical tan amplio, que, me permite, cuando sufro de saturación (bien entendida) de rock and roll, evadirme de lo ‘convencional’ (en sentido positivo), al ‘pinchar’ cualquiera de sus obras en el reproductor de turno.

Así mi primer sentimiento, con el paso del tiempo, se ha convertido en admiración y ahora siempre llevo conmigo a Zappa… ¡hasta en mis zapatos!.


6 comentarios :

Benet García dijo...

Mi trilogía de Zappa:

Overnite Sensation
Apostrophe
One Size Fits All

Por cierto, en mi blog encontrarás un montonazo de artículos de Frank Zappa. Te recomiendo mi serie, 'Los baterías de Zappa'.

Aurelio Pérez dijo...

Los he leído Benet y el último, hace pocos días, sobre Matt Groering. Por cierto, Zappa también es mi Elvis.

Mi trilogía:
Chunga´s Revenge
Filmore East June' 71
Roxy & Elsewere...

Aunque no puedo olvidarme de otros como Zappa in New York, Bongo Fury, Joe`s Garage...

Saludos.

Benet dijo...

Es que todo lo de este hombre es genial. Difícil elegir.

Aurelio Pérez dijo...

En esto, como buenos Zappafilos, no podemos estar más de acuerdo.

Saludos.

paulamule dijo...

Pues a mí me gustó desde el primer momento que me ragaló un colega los "Cheap Thrills", porque ya no le molaban. Seguí adquiriendo algunos y así hasta hoy.
Salud.

Aurelio Pérez dijo...

Es poco habitual que pase lo que a tí te ocurrió en su día, pues aquellos a los que conozco que le gusta Zappa, han tenido una sensación parecida a la mía. De todas maneras, cuando yo escuche el primer disco tenía 16 años y solo me interesaban las guitarras cañeras propias del hard rock, y en este perfil Frank Zappa encajaba bastante mal.

Saludos.

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