julio 30, 2011

Forajidos!

En 1975, algunas bandas sureñas han alcanzado el zenit de su producción musicial.

Los Allman Brothers publican Win, Lose or Draw, el último álbum de la segunda parte de la formación clásica, en la que figuran desde el 72, Lamar Williams y Chuck Leavel.

La banda de Carolina del Sur, The Marshall Tucker Band, hacen lo propio con Searchin' for a rainbow que se convierte en disco de oro ese mismo año.

Lynyrd Skynyrd prueban suerte con Nuthin' Fancy, que, contando con menos aceptación que los álbumes predecesores, les aboca a girar continuamente durante ese año y como fruto de ello y de los conflictos internos que surgen por el cansancio, Ed King deja la banda.

En la Costa Oeste de los Estados Unidos, Don Hemley y Bernie Leadon, incorporan a su banda a el guitarrista slide y teclista de la James Gang Joe Walsh y lanzan el cuarto álbum de los Eagles: One of these days. Las raíces culturales de la música de los californianos son claramente distintas a las de las bandas del extremo opuesto del continente, la construcción de los temas se asienta sobre una base melódica distinta, que trasluce suaves pinceladas country, en la que priman las armonías vocales.

Con todos estos condicionantes musicales, cinco chicos de Tampa (Florida) forman una banda que gira localmente y por los estados limitrofes del sur, con un repertorio de canciones ajenas y con unas cuantas de propia producción, contenidas en un EP de mínima repercusión. En The Outlaws:Hughie Thomasson, Billy James, Henry Paul, Monte Yoho y Frank O'Keefe - guitarra y voz-guitarra y voz-guitarra y voz-batería y bajo, respectivamente, brilla el rescoldo de sus coetáneos y el interplay de guitarras fascinante, tipicos de otros clásicos como los propios Skynyrd o otras bandas ascritas a otras corrientes musicales anteriores, como Quicksilver Messenger Service.

En 1974 Ronnie Van Zant inmerso con los Skynyrd en una de sus giras por el sudeste del país, queda fascinado con el sonido de los Outlaws y encarga a su manager Alan Walden que contacte con ellos y les asesore dentro del negocio musical. Con la gestión de Walden empiezan a surgir distintas ofertas interesantes, hasta que finalmente firman con Clive Davis, propietario del sello Arista, un contrato para la producción de su próximo álbum. Davis busca un productor experto que dirija a los Outlaws dentro del estudio de grabación y contacta con Paul Rothchild, quien contaba con una experiencia exitosa en el mundo de la producción musical tras trabajar en álbumes con los Doors o Janis Joplin, que se hace cargo de la producción del que va a ser el primer álbum homónimo de la banda: Outlaws.

Outlaws es un gran álbum, en el que se aprecian las influencias del rock sureño de la época, en el que se mezclan las guitarras en un eterno interplay y las armonías vocales siguen la senda de los Eagles, Buffalo Springfield o los Byrds más roqueros.

Song for you por partes recuerda la concepción musical de los Skynyrd, mezclada con el sabor más country de las guitarras de The Marshal Tucker. En Song in the Breeze y It follows from your heart se dejan sentir las influencias de los Eagles o Poco y destapan el sonido melódico la guitarra de Thomanson.

Cry no More sigue por la senda del buen southern rock y Waterhole nos introduce en el bluegrass más profundo con un fraseo de guitarra rápido y espectacular.

Para mi, los temas centrales de este álbum son There Goes Another Love Song y, el ya clásico, Green Grass & High Tides, que proporcionan a los Outlaws su sello distintivo dentro del mundo del rock and roll. There Goes... es el índice del álbum, dónde se empiezan a evidenciar las cualidades como instrumentísticas de Thomasson, James y Paul y el sincronismo que existe entre ellos.

Green Grass & High Tides es dónde la banda se explaya al más típico estilo de las jam bands sureñas haciéndonos sentir con más intensidad, sin duda, la calidad de las guitarras y la diversidad en los fraseos que distinguen a Thomasson de Jones y de Paul, y nos trasladan a pasajes que nada tiene que envidiar a los que nos proporcionan escuchar, por ejemplo, la cara A del Happy Trails de los Quicksilver.

Un buen disco en el que se mezclan el legado del country, del rock sureño y del buen rock and roll de todos los tiempos.

Más historia: página oficial de Outlaws.


Para escuchar al leer: Green Grass & High Tides





2 comentarios :

manel dijo...

Tremenda banda los Outlaws, de lo mejor del southern. Acertadísima recuperación. Saludos.

Aurelio Pérez dijo...

Sin duda uno de los álbumes clásicos del southern rock.

Gracias por opinar.

Saludos.

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