abril 23, 2012

No Reason To Cry.

Impresionado todavía por la desaparición de Levon Helm, me puse a reflexionar sobre lo importante que ha sido la música de The Band en la consolidación de mi amor por el rock and roll, y recordé la multitud de ocasiones que escuché, una vez tras otra, un disco que pese a no ser de la banda canadiense, destila en sus notas ese sentimiento de melancolía que suelen inspirar tanto sus letras como sus melodías: No Reason To Cry.

En 1975 Bob Dylan disponía de un largo bagaje de colaboraciones con músicos y bandas y aprovechando sustancialmente sus relaciones con otros interpretes, requirió los servicios de Eric Clapton para poner su guitarra en el que sería su decimoséptimo álbum, Desire. Aunque las sesiones de grabación llegaron a buen puerto, como es bien sabido, y la colaboración de Clapton hubo de ser testimonial más que real, pues su nombre no figura en los créditos del álbum por ninguna parte, este último sacó buen partido de la pretendida colaboración y paso a cumplir con un deseo del que había quedado cautivo tras escuchar ‘Music From The Big Pink’; trabajar cuerpo a cuerpo con The Band.

Grabado en los estudios Sangri-La de Bahamas y editado en 1976, me atrevería a asegurar que No Reason To Cry es uno de los álbumes de mayor calidad que Clapton publicó en la época post Cream-Blind Faith-The Dominos, calidad que en gran parte ha de atribuirse a la presencia de Rick Danko, Richard Manuel, Robbie Robertson y Bod Dylan, entre otros, como Ron Wood, Georgi Fame o Marcy Levy.

La primera seña de identidad del combo canadiense se encuentra en el tema que abre el álbum, Beautiful Thing,  co-escrito por el tándem Danko/Manuel, en el que también brilla la guitarra solista de Robbie Robertson. En Sing Language las voces de Clapton y Dylan pugnan entre melodías de guitarra y dobro y en All Your Past Times, las de Rick Danko y Eric Clapton tejen una melodía melancólica atemporal y adictiva, que sin duda hace que el tema se convierta en el principal del álbum.

No hay que desdeñar tampoco el trabajo a las voces de Marcy Levy, como queda constancia en Hello Old Friend y, por supuesto, en Inocent Times; como la mejor faceta blusera de Clapton en Country Jail Blues, Last Night o Double Trouble. Sin duda un buen álbum, recomendable para quien haya entrado en la música de Clapton en solitario por el disco equivocado y desee disfrutar de un conjunto de buenas canciones, en las que se nota la presencia, acorde a acorde y tema a tema de The Band.

3 comentarios :

manel dijo...

Sabias palabras sobre un disco que goza de un ambiente especial gracias a las colaboraciones y a sus buenas canciones. Saludos!!

Addison de Witt dijo...

Interesante reseña Aureliio, este es un disco bastante olvidado de Clapton, y yo hace que no lo pincho ni me acuerdo, mañana lo haré.
Saludos.

Aurelio Pérez dijo...

Curiosamente, yo no empecé escuchando a Eric Clapton por el sítio lógico (Cream o Bluesbreakers) y más recomendable de su carrera discográfica, sino siguiendo la procedencia de los temas contenidos en Just One Night. Este es un buen disco, por encima de 'There's One In Every Crow' e incluso, aunque esto es cuestión de gustos, de '461 Ocean Boulevard'.

Gracias por leer y opinar.

Un saludo.

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