julio 10, 2011

Neil Young, un Tesoro.

A principios de la década de los 80, Neil Young está sumido en un periodo de crisis personal y creativa. Sus prioridades se centran en la búsqueda de terapias alternativas que sirvan para paliar las secuelas que le produce la enfermedad a su hijo Ben y estas le obligan a permanecer, junto a su esposa Peggy y su hijo, en un centro terapéutico de rehabilitación durante más de un año. La consecuencia más directa que produce éste aislamiento es la perdida de referencias con el mundo de la creatividad musical. Los tratamientos terapéuticos son costosos y diezman sobremanera la economía del músico canadiense.

El álbum previo a todo este calvario, Re-ac-tor, publicado por Reprise Records está notablemente influenciado por dichas circunstancias y evidencia una ruptura con la linea musical clásica del artista, incluso para David Briggs, su productor, que prefiere callarse conociendo la situación tan difícil en que se encuentra el autor.

La necesidad acuciante que tiene Young de sanear su economía y el ofrecimiento de David Geffen (un millón de dolares por tres álbumes), provocan la firma de un contrato discográfico con Geffen Records, y encauza su labor en la producción de una serie de grabaciones muy alejadas de su perspectiva musical anterior, propiciadas por la actitud de Geffen, que pretende un relanzamiento de la carrera musical del artista con sus propios cánones, en detrimento del sonido típico del artista y en favor de la tecnología musical de la década, los sintetizadores.

Ve la luz su primer álbum para Geffen ‘Trans’, que no es bien aceptado ni por sus fans ni por la crítica, en la que los teclados sustituyen las texturas de guitarra y en los que el único sello distintivo es la propia voz del artista.

Un poco maltrecho por éste intento fallido, se embarca en la elaboración de un segundo álbum, también para Geffen, en la que a modo de homenaje a sus admirados clásicos del blues y del rock and roll de los 50, hace acopio de un puñado de temas, entre los que se encuentran alguno de Jimmy Reed o Slim Harpo, además de alguno propio, y graba Everybody’s Rocking; que vuelve a suponer un varapalo comercial y de crítica. Geffen comienza a desesperarse ante la falta de éxito y la relegación en las listas de los nuevos temas.

Young está cansado del férreo control que Geffen pretende ejercer sobre todo lo que hace, así que en medio de las sesiones de 'Everybody’s Rocking', revisa sus orígenes para poder atisbar un poco de luz, y para ello retoma su vena más country, aquella que había quedado patente en anteriores producciones como 'Hawks & Doves', y utiliza, como núcleo de este guiño a su pasado musical, a un grupo de amigos y compañeros: Tim Drummond, Ben Keith y Spooner Oldman. Junto a ellos dispone a otro grupo de músicos, que proceden de la escena country, como Rufus Thibodeaux (violín), Anthony Crawford (guitarra, banjo y voz), Hargus Robbins (piano) y se embarca en la preparación de un nuevo álbum para Geffen: 'Old Ways'.

Ésta vuelta a los orígenes, tras el lanzamiento del álbum, no produce el respaldo de público y crítica esperado. El enconamiento de Geffen aumenta, pero Young está contento de retomar la vieja senda, pues con ella recupera algo que había perdido, y con un repertorio de canciones, compuesto por algunas de este álbum, junto a alguno de sus temas clásicos, se embarca en una serie de conciertos, cuyo objetivo es apoyar la lucha de los pequeños granjeros americanos contra la supremacía de la grandes explotaciones agrícola-ganaderas de la época.

Todo estos antecedentes nos ponen en situación, para poder hablar de la obra que Neil Young acaba de sacar de sus inagotables archivos: 'International Harvesters – A Treasure', que ahora tengo fresca entre mis manos, como un producto hortícola que acabase de recolectar (vaya paradoja).

Entre piezas inéditas, como Amber Jean (dedicada a su hija recién nacida) y temas clásicos como Are You Ready for the Country, o temás de la pre-epoca Geffen como Southern Pacific, Young aglutina en su torno a los International Harvesters, para poner una tesitura distinta a la de la época aciaga de la que proviene la grabación, utilizando la música country, tan ligada a su trayectoria musical y profesional, para desvanecer los malos tiempos en la mente colectiva y para dejarnos evidente, hoy día, que su camino siempre ha sido el mismo, el de la composición de bellas letras y melodías.

Los acordes de la fantástica Flying on the Ground (Is Wrong) recuerdan los tiempos de Buffalo Springfield, Motor City es un rock and roll semieléctrico tenido de violín y pedal steel. En Soul of a Woman el banjo y el violín nos sumergen en el bluegrass más arquetípico y en Southern Pacific podemos escuchar como la guitarra de Young hace guiños a los Crazy Horse de Re-Ac-Tor.

Sin duda, un fantástico Tesoro que Neil Young ha sacado del polvo de sus archivos, para deleite de sus más fervientes seguidores, en el que el artista se hace acompañar de una banda sin fisuras, formada por excelentes músicos de reconocido prestigio y, que, con gran satisfacción e ilusión, hace que esperemos con ansia, tanto la publicación de sus nuevos trabajos – como el reciente Le Noise-, como la publicación de gemas del calibre del presente. Sin duda, un disco recomendable.

Libros de lectura sobre la vida y obra de Young:
  • Neil and Me de Scott Young, biografía escrita por su padre.
  • Neil Young una estrella desconocida de Christian Aguilera, con quién no comparto algunas opiniones sobre el músico canadiense.

6 comentarios :

ROCK´N ROLL OUTLAW dijo...

Para mi, de los mejores Archives que ha sacado. Una delicia.

Aurelio Pérez dijo...

A mi me gusta bastante otro álbum que proviene de los archivos: Live At Massey Hall. Pero sin duda International Harversters es una gozada.

Gracias por participar.
Un saludo.

ROCKLAND dijo...

Todavía no lo escuché pero a buen seguro que desprende calidad a raudales.
Muy buen blog, compañero! Se aprecia que amas el buen rock

Saludos.

Aurelio Pérez dijo...

Gracias. Pero creo, que en eso de amar el buen rock estamos todos iguales.
Saludos.

manel dijo...

A mí me ha encantado. Me gusta cuando Neil profundiza en terrenos country, como Old ways...Saludos, te enlazo en mi blog y nos veremos por aquí. M egusta lo que leo. Saludos.

Aurelio Pérez dijo...

'Old Ways' es un disco que todavía no he escuchado todavía, porque no lo he visto nunca en la tienda de discos que suelo visitar, y aunque internet es una herramienta infinita para hacerse con un álbum en concreto (sin hablar de las descargas ilegales, de las que no soy ni usuario ni partidario), soy de a los que le gusta mirar estanterías para encontrar lo que le gusta. 'Treasure' me ha encantado y seguro que 'Old Ways' me gustará también.

Un saludo y gracias por participar.

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